Movimiento Arati

Cuando los maestros espirituales de Stephanie, Sri Agastyar Rishi y Lubamitra, llegaron a su vida en 2013 y ella acababa de abrir el centro de yoga y siddha ZEITWANDEL en el lago de Constanza en 2014, buscaba una forma de expresar su gratitud, devoción y amor a Agastya y Lubamitra. En su formación como profesora de yoga había aprendido el Arati, que recordaba . Empezó a realizarlo diariamente por la mañana y por la tarde delante de su altar.

Al principio se sentía insegura de su enfoque. A veces ponía fruta y a veces no ponía ninguna. A veces pensaba que tal vez no importaba si ponía algo o no y que tal vez el mundo espiritual ni siquiera lo notaría. 

Un día recibió una llamada de la India. A través del Jiva Nadi, Agastyar Rishi y Lubamitra le dijeron que estaban muy contentos con el Arati, las barritas de incienso y las luces que encendería diariamente en el centro. Pero que a veces ponía fruta y a veces no. Siempre debe dejar la fruta. 

Ese fue el comienzo de su conmovedor viaje con el Arati. En los años siguientes, siguió siendo una práctica espiritual diaria. Y también en su viaje de tres meses por Europa, en el que fue guiada por el mundo espiritual a diferentes lugares marianos, el arati desempeñó un papel importante y formó parte de su trabajo espiritual. 

En algún momento, empezó a recibir inspiraciones para enseñar el arati a varias personas para que pudieran realizarlo de forma independiente en su lugar de residencia o en lugares de poder. De ahí surgió la idea del Movimiento Arati. 

El Arati es una poderosa ceremonia que transforma las energías oscuras y desarmónicas de los locales y lugares en general, quemando las energías negativas. Los lugares se impregnan así de las bendiciones de Dios. Durante la ceremonia, se agita una luz delante del altar. Se repiten varios mantras, invocando los diferentes nombres y aspectos de Dios, así como las energías de los maestros. La fruta ofrecida o las varillas de incienso y los dulces son regalos que se ofrecen a Dios y son bendecidos por Él. La fruta se puede distribuir y comer después.

Como actualmente seguimos viviendo en una época energéticamente muy condensada y desarmónica, el Arati ayuda a transformar las energías negativas y a invitar a la bendición de Dios para que tenga un efecto positivo, elevador y armonizador en varios lugares. 

La asociación En Armonía con la Naturaleza e.V. ofrece regularmente talleres en los que se puede aprender Arati. Puede encontrar las fechas en esta página.